Come y Calla

Un nuevo error que añadir a la lista… y solo por golosa.
En estos tiempos es difícil encontrar un hombre con el que se pueda conversar tanto temas superficiales como grandes filosofías. Así de difícil es encontrar un hombre que te deje 100% satisfecha (sexualmente hablando) con su performance. Y si buscamos estas dos características al mismo tiempo corremos el riesgo de terminar internadas en un hospital siquiátrico en muy corto plazo.
El asunto comienza en una fiesta (que algunas féminas de un blog amigo deben recordar). No voy a entrar en detalles, solo diré que me ganó el vicio y terminé en mi cama descubriendo un gran desempeño físico de un nuevo colaborador. Se puede decir que el punto número dos se vio cubierto a cabalidad. El problema comienza al momento de hablar.
Digamos que una persona no tiene el habito de leer, tiene déficit atencional, un poco de dislexia, falta de curiosidad e inquietudes. Todo esto desemboca en una falta grave de vocabulario, problemas al momento de ordenar las ideas para verbalizarlas, dificultades para ordenar las palabras en una frase, y las frases dentro de una idea. Bueno, esta persona era el hombre en mi cama.
Entonces pienso que una cosa por otra. Buen sexo a cambio de pésimos intentos de conversación. Algo así como come y calla hacia los dos lados. Por un lado para mí: aprovecha y no te quejes (hay cosas peores en la vida que no vienen acompañadas de tal placer carnal), y por otro lado: cállate y bésame (no hay nada de qué hablar).
Pero aún así no me quedo tranquila, aún después de cada orgasmo, cierro los ojos y pienso que merezco más, que no quiero las cosas por separado y que estoy segura de que me espera algo mejor…
En estos tiempos es difícil encontrar un hombre con el que se pueda conversar tanto temas superficiales como grandes filosofías. Así de difícil es encontrar un hombre que te deje 100% satisfecha (sexualmente hablando) con su performance. Y si buscamos estas dos características al mismo tiempo corremos el riesgo de terminar internadas en un hospital siquiátrico en muy corto plazo.
El asunto comienza en una fiesta (que algunas féminas de un blog amigo deben recordar). No voy a entrar en detalles, solo diré que me ganó el vicio y terminé en mi cama descubriendo un gran desempeño físico de un nuevo colaborador. Se puede decir que el punto número dos se vio cubierto a cabalidad. El problema comienza al momento de hablar.
Digamos que una persona no tiene el habito de leer, tiene déficit atencional, un poco de dislexia, falta de curiosidad e inquietudes. Todo esto desemboca en una falta grave de vocabulario, problemas al momento de ordenar las ideas para verbalizarlas, dificultades para ordenar las palabras en una frase, y las frases dentro de una idea. Bueno, esta persona era el hombre en mi cama.
Entonces pienso que una cosa por otra. Buen sexo a cambio de pésimos intentos de conversación. Algo así como come y calla hacia los dos lados. Por un lado para mí: aprovecha y no te quejes (hay cosas peores en la vida que no vienen acompañadas de tal placer carnal), y por otro lado: cállate y bésame (no hay nada de qué hablar).
Pero aún así no me quedo tranquila, aún después de cada orgasmo, cierro los ojos y pienso que merezco más, que no quiero las cosas por separado y que estoy segura de que me espera algo mejor…