Hoy te olvido

Debido a la sorpresiva lluvia de octubre me vi enfrentada a una sensación no muy grata: la soledad. Y puedo parecer muy ridícula ya que no he estado tan sola que digamos; mis noches no se quejan de necesidad y ahora mucho menos (gracias amigas por La Boliviana). Pero justo en mis momentos de libertad hace su aparición aquel que no me mira más de la cuenta. Si, ese hombre que me llena la cabeza de dudas y el cuerpo de revoluciones. Ese que todas sabemos que nunca va a estar como nos gustaría que estuviera. Ese que cada vez que lo veo es la última vez. Ese que siempre a partir de hoy comienzo a olvidar. Ese que con solo una sonrisa me hace dejarlo todo y correr a sus brazos mezquinos de abandonada ilusión.
No hay caso. No existen piruetas que yo pueda hacer para llamar su atención, no existe nada que yo pueda decir para convencerlo de que conmigo sería el hombre mas feliz de toda la tierra. No hay nada que yo pueda sentir, para hacer que él sienta lo que nunca sentirá. Yo no tengo las armas para liberar ese roto corazón…
No hay caso. No existen piruetas que yo pueda hacer para llamar su atención, no existe nada que yo pueda decir para convencerlo de que conmigo sería el hombre mas feliz de toda la tierra. No hay nada que yo pueda sentir, para hacer que él sienta lo que nunca sentirá. Yo no tengo las armas para liberar ese roto corazón…